Sábado 17 de enero de 2009. El Sauzal. A eso de las 4 de la tarde. Mi equipo, el Padilla, ya finalizando el encuentro, vence por 4-1 al Izaña-Güimar con una más que aceptable participación mía. El 2-1 procedió de un pase mío entre líneas mientras que el 3-1 ilustra que soy todo un Maniche. Contragolpe que conduce nuestro delantero, le pega desde la frontal, el portero no ataja y, yo, viniendo desde atrás, la empujo a la red. Victoria, asistencia, gol, en el estreno de mis nuevas botas, ¿que más se puede pedir?
Pero como se suele decir, no todo el monte es orégano, ni es oro todo lo que reluce o "era demasiado bonito para ser cierto". Eran los últimos minutos del partido cuando me cae un balón en el centro del campo. Ante mí, la línea de 4 rival y nuestro punta, eso sí, en fuera de juego. Al no poderle pasar el balón opté por la cabalgada hacia el área, viendo además qu el central (con su peso y características físicas) no me cogería ni de coña. Así que meto el sprint, pero cuando llego a a la altura del central, éste, viedo que sólo me podía parar en falta, se desentiende del balón y carga cual animal contra mi hombro izquierdo. Salgo despedido, los pies se separan del suelo y no puedo colocar las manos. Impacto contra el suelo. Primero ligeramente con la cabeza. A continuación, todo el cuerpo cae sobre el hombro. Enseguida me doy cuenta de que algo está jodido. El dolor, punzante y agudo, unido al desgaste físisco del partido, hacen que me una fatiga de las buenas.
Vestido con el traje de faena, Pepe, un compañero del equipo me lleva a toda velocidad para el hospital. Eran las 4 y media aproximadamente. Urgencias a reventar. A la hora de llegar me hacen placas (¿placas, quieres placas hijo de puta?, yo te daré placas) y me prometen un calmante. El calmante no llega y la placa no sirve, no saben si tengo el hombro dislocado o la clavícula afectada. Venga otra radiografía y cuando salgo de rayos me encuentro con la pregunta boba del enfermero: ¿Que fue, jugando al fútbol?. Recordé a Manolo Vieira y me dieron ganas de decirle: No, es que yo me visto así para pintar el techo en mi casa, no te jode. Dos horas más en espera...y el calmante que no llega y yo ya no sé cómo ponerme. Total que voy a dar con la enfermera y antes que le diga nada me suelta: No me he olvidado de ti, pero la traumatóloga no ha podido bajar todavía y le respondo: Vale, ¿y el calmante?. Se había olvidado por completo. Me sientan en la camilla y en esto llega la especialista. Me dice que tengo unna fractura del tercio distal de la clavícula sin afección de ligamentos (es decir, que se partió por la parte cercana al hombro), pero que tuve suerte. Me viene otra fatiga. Luego me ponen el calmante (5 horas después) y un vendaje en 8 (qué incomodidad!!!!) y tengo que llevarlo durante 6 semanas dejando el brazo en reposo.
Paso los perimeros días algo mal pero el dolor va remitiendo. Lo peor es dormir (tengo que sentarme y bajar un poco, es imposible dormir recostado) y el vendaje jode un huevo las axilas. Pero no me quedo muy convencido del tratamiento así que voy a un traumatólo privado. Me saca una radiografía y se aprecia claramente que la clavícula va por su lado y el hombro por el otro. Me dice que tenían que haberme inmolizado el brazo y subirlo al pecho lo más posible poprque, si no, el hombro baja mucho y no pueden soldar. Encima, parte de los ligamentos sí están afectados. Al menos, me pone un vendaje bastante más cómodo y me manda uin pinchazo, porque tenía el hombro morado. Así tengo que estar dos semanas, como si estuviera escuchando un himno continuamente, vamos, como Napoleón.
Pues así es como Jou se convirtió en un lisiado. Aquí estoy recluido y aburrido en mi hogar aprendiendo a escribir en el ordenata con la zurda. El aburrimiento también ha hecho que cree un blog en el que hablaré de fútbol: planetajosu.blgogspot.com. El post de presentación, por supuesto, dedicado al Tete. Aún estoy mejorándolo, así que no sean exigentes.
Gracias por las muestras de apoyo
YOSUITI YOSUITI YOOOO
3 comentarios:
Josu, sólo me queda desearte una rápida recuperación, y que te plantees ya de una vez lo de jugar a fútbol, uno se va haciendo viejo, nos vamos estropeando con el tiempo, asúmelo ya!!, Peter Pan es sólo un cuento...
Josuuuuuuuuuuuuu que te mejores!!!!!!!! Me he partido con las anécdotas de tu relato ;-) Cuídate mucho y que te sea leve! Besos para todos desde Bruselas! :-)
si te hubieras quedado en tu casa viendo la tele o te hubieras echado unos vinitos todavía estarías por ahi con aspecto de hombre completo..quien te verá???con la manita en el pecho ,barbudo y con cholitas de cuadros..pésimo..ánimo y que te recuperes ...y deja el fútbol Norro
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